No te descubro nada si te digo que tenemos una profesión solitaria y compleja. El objetivo de este servicio es que te sientas acompañadx y cuando lo necesites, tengas a un supervisor con experiencia dispuesto a orientarte.
Las plazas son muy limitadas para poder ofrecer un buen servicio de calidad. En cuánto se cubran cerraré el servicio*
Me gradué en el 2014 y sin apenas experiencia, comencé a ver a mis primeros pacientes.
Ya lo he contado en varias ocasiones, pero mi agenda se fue llenando a base de poner carteles en marquesinas de Madrid. Algo muy loco.
Por un lado fue genial, estaba la hostia de contento de poder dedicarme a la psicoterapia, ya que me lo habían pintado muy negro.
Sin embargo, esta ilusión inicial al tiempo se fue convirtiendo en curvas y mareos.
Esta mala costumbre que tenemos de entender la profesión como qué, debemos saber de todo (generalistas lo llaman), hizo que cada paciente nuevo que me encontrase para mí fuera un reto, pero también un mar de dudas.
Cuando llevas poco tiempo en esto es dificil calibrar tus expectativas. Algo que a mí me afectaba muchísimo era no tener claro que le pasaba a la persona que tenía enfrente. O cuando al paciente no conseguía activarle y todas sus respuestas eran «No sé».
Con el tiempo y la experiencia, todas estas cosas aprendes a detectarlas rápido y saber como manejarlas, pero hasta llegar ahí, es una constante duda sobre ti mismo y tú desempeño.
¿Realmente valgo para esto? ¿Estoy engañando a las personas? ¿Soy un impostor con un título de pared?
Sobre todo, si eres un poquito obsesivo/a como es mi caso, y te gusta el trabajo bien hecho y que todo te salga como crees que te tiene que salir.
Esta profesión te pone a prueba, y en más de una ocasión, fantaseaba con dejarlo y dedicarme a alguna actividad que fuese completamente automática y no tuviese que pensar.
Después del primer año, se me ocurrió que podría encontrar a alguien para supervisar casos.
Sé que es absurdo, pero no había caído antes que esta posibilidad existía. Pensaba que no quedaba otra que estar sólo siempre, en el anonimato de mi cueva (consulta), sin que nadie pudiera decirme lo que hago bien o lo que hago mal.
Mucha gente se queja de tener jefes o superiores que supervisen y critiquen tu trabajo. Supongo que todo tiene su parte negativa, pero pienso que es algo que muchxs de nosotrxs echamos en falta. Que otra persona con experiencia vigile de algún modo nuestros pasos.
Como te decía, comencé a supervisar y esto, además de darme muchísima más sensación de control, es que también ha sido la mejor experiencia formativa que he tenido (más que cualquier máster o experto en X).
Sin embargo, el problema que tenía a veces con esto, es que mi supervisora siempre estaba hasta arriba de curro, además durante aquella época, arrastraba algunos problemas de salud.
A mí se me acumulaban las dudas. Algunas cosas eran rápidas, dudas muy concretas sobre como proceder en situaciones específicas, pero me daba palo para molestarla porque ya bastance hacía por mí. Así que tuve que aprender a manejar toda esta incertidumbre (que por otro lado, considero que es una de las habilidades que como profesionales tenemos que desarrollar).
El caso, es que siempre he pensado lo mucho bien que me habría hecho tener el contacto de alguien, para en momentos puntuales consultarle. Poder hablar.
Este servicio nace de esa necesidad que yo tuve en su dia, y que seguramente hoy día, seguiría aprovechando. Una forma de reducir la soledad, porque todos necesitamos de vez en cuando una palmadita en la espalda y que nos digan…¡sigue que vas bien!«. O lo contrario.
Supervisión directa es un servicio que te pone en contacto con un terapeuta con experiencia vía email. Sin tener que reservar sesión ni cuadrar complicadas agendas.
Es un servicio muy útil, pero también limitado para poder desarrollarse bien. Por eso, las plazas son limitadas.
El modo de funcionamiento es muy sencillo. Te registras y una vez hecho, tendrás acceso a una plataforma desde la que enviar tus dudas y consultas. Recibirás las respuestas en tu email. Este servicio funciona mediante una suscripción mensual. Se renueva cada mes de manera automática, sino quieres continuar, lo cancelas y aquí paz y después gloria.
Si te ha interesado la propuesta, te voy a pedir que por favor leas estos puntos antes de apuntarte. Así ahorraremos futuras decepciones y conflictos 🙂
Sí y no.
El objetivo de este servicio es brindar un APOYO real. Sin embargo, tiene que imperar el sentido común. Es importante diferenciar entre uso y abuso. Para que pueda durar en el tiempo este proyecto, es importante no caer en el abuso. Esto quiere decir que no es una tarifa plana ni el objetivo es supervisar cada uno de los casos que tienes ahora mismo. De ser así, el precio tendría que ser muy distinto.
El objetivo de Supervisión directa es resolver dudas puntuales y poder darte soporte en aquellos casos donde te sientes atascado con nuevas ideas y puntos de vista
Cada email con una consulta nueva lo consideramos un "ticket". No está permito abrir más de 1 ticket a la semana, salvo casos excepcionales, urgentes u otros. Incumplir esta norma de manera reiterada puede llevar a expulsión automática del servicio.
Supervisión directa es el sostén que la mayoría de terapeutas con menos experiencia necesitan para sentirse más seguros, pero tampoco puede convertirse en un saco sin fondo donde esperemos que otro nos haga el trabajo. Inevitablemente, hay una parte de duda e inquietud asociada a esta profesión, que debemos saber regular y tolerar. No creo que fuera positivo para tu futuro, utilizar este servicio de manera compulsiva.
Poder tener a un terapeuta con experiencia al otrolado, a quién consultar en cualquier momento vía correo, es una gran suerte, pero también tiene sus limitaciones. Hay casos muy complejos, donde el terapeuta que supervisa puede encontrarse completamente perdido. En estas circunstancias, ver un caso clínico por email puede no ser la opción más óptima. Yo siempre voy a intentar ayudaros y daros respuesta a todo, yendo al grano y siendo conciso, pero si veo que la complejidad del ticket es muy elevada, te propondré pasar a una supervision en vivo para poder analizar el caso en profundidad (estas sesiones no están incluidas en el precio de la suscripción, pero se aplicará un descuento sobre la tarifa base).
En principio sí, pero tienes que tengo que ser honesto contigo y es que yo no sé de todo. Así que es posible que si me planteas una duda relativa a un tipo de problema que yo no manejo, mi capacidad de ayuda se vea limitada. Siempre intentaré darte respuesta y ponerte en contacto con los recursos suficientes.
En mis 9 años de experiencia como clínico, he visto muchos casos. Entre mis especialidades actuales se encuentran: trauma y apego, dependencia emocional, ansiedad, depresión, trastornos de la conducta alimentaria, trastornos de personalidad, toc y trastorno bipolar.
Las respuesta a los tickets siempre llegarán lo lunes, miércoles y los viernes por la mañana, qué es el horario que me he bloqueado para leer vuestras consultas y dar respuesta. De esta manera considero que podemos tener una forma fluida de trabajar.
Yo creo que sí. Aunque considero que se puede ayudar a las personas desde diferentes enfoques terapéuticos, compartir modelo a la hora de supervisar es importante ya que es una forma de emplear un lenguaje común y también, de conceptualización de caso.
Mi formación de base es cognitivo conductual. Después me he formado en EMDR, trauma y trabajo con el cuerpo. Además, tengo formación en terapia breve estratégica y simpatizo con varias terapias de tercera generación.
Con los modelos que no estoy tan alineado o en sintonía son las corrientes psicodonámicas y la gestalt.
Por supuesto que sí. La supervisión queda entre supervisor y supervisado. Cuando ambos demos por cerrado el ticket en cuestión, se borrará toda la conversación mantenida.
Información protección de datos Alejandro Vera Casas